UNA PERSPECTIVA DIFERENTE: ARTURO PRAT CHACON ABOGADO

Patricio Schiavetti Rosas

Patricio Schiavetti Rosas:

Abogado, Capitán de Navío de Justicia.

El 11 de septiembre de 1973 fue llamado al servicio activo, en su condición de Oficial de Reserva ingresando con el grado de Subteniente.

Presentó su Memoria en 1980, para optar al grado de Licenciado en “Ciencias Jurídicas y Sociales” ante la Universidad de Chile-Sede Valparaíso, que versó sobre “La Defensa Nacional y la Conscripción en Chile”, recibiendo el Título de abogado  por la Corte Suprema el 20 de octubre de 1980, mes en la cual ingresó al Escalafón de Justicia con el grado de Teniente Primero.

Profesor de Derecho Internacional Marítimo en la Academia de Guerra Naval, Especialista en Derecho Público Nacional e Internacional.

Auditor del Instituto Hidrográfico de la Armada, de la Comandancia de Aviación Naval, de la Dirección de Sanidad de la Dirección de Abastecimiento y Contabilidad de la Armada, de la Dirección General del Territorio Marítimo y Marina Mercante, de la Dirección General del Personal, en que integró Comisiones conjuntas ante el Estado Mayor de la Defensa Nacional.

Auditor de los Juzgados Navales de la Primera Zona Naval y de la Escuadra.

Relator de la Ilustrísima Corte Marcial de la Armada e integrante de la misma Corte como Ministro Subrogante.

 

UNA PERSPECTIVA DIFERENTE: ARTURO PRAT CHACON ABOGADO

Cada 21 de mayo los chilenos conmemoramos el Combate Naval de Iquique y el día de las Glorias Navales y nos asombramos del heroísmo del Comandante de la Esmeralda y sus hombres, el Teniente Luis Uribe, el Teniente Ignacio Serrano, el Subteniente Ernesto Riquelme, el Sargento Juan de Dios Aldea y el Tambor Gaspar Cabrales, entre otros.

Muchos historiadores piensan que esa batalla naval permitió que Chile saliera vencedor de la Guerra del Pacífico, ya que al enterarse los connacionales de las  noticias de lo sucedido en la Rada de Iquique, por la prensa, corrieron a alistarse a los distintos Regimientos, determinándose con ello el forjamiento de la nacionalidad chilena

La huella tan honda en el carácter de la chilenidad no fue dejada sólo por la épica lucha sino por el conocimiento de la vida de Arturo Prat Chacón, quizás el héroe más íntegro y completo con el que contamos. Marino noble, marido y padre ejemplar, Carmela Carvajal  su mujer dará prueba de ello, al igual que sus hijos Carmela de la Concepción, Blanca Estela y Arturo Héctor, cristiano con devoción mariana, prueba de ello que fallece con el escapulario en su pecho, que el Almirante Miguel Grau tuvo a bien remitir a su viuda, sin dobleces y generoso en la amistad, aficionado a la literatura y a las artes.

A todo ello hay que agregar el amor al Derecho y a la justicia.  Arturo Prat Chacón fue el primer oficial de la Marina chilena en recibirse de abogado, el 31 de julio de 1876, cuando tenía la edad de 28 años y le restaban menos de tres años para inmolarse en la Rada de Iquique.

Es seguro que en su vocación jurídica influyó su tío materno, Jacinto Chacón Barrios, reputado jurista, autor de una obra clásica en Derecho Civil: Exposición Razonada del Código Civil (1880). Don Jacinto se casó con la madre viuda de Luis Uribe y el joven Arturo vivió en su casa en Valparaíso mientras estudiaba derecho.

Interesado en las leyes, decidió obtener el título profesional y en 1870 inició sus estudios para convertirse en abogado. Comenzó con su egreso como alumno libre de humanidades en el Liceo de Valparaíso y el Instituto Nacional.

En 1871 consiguió el diploma de bachillerato en filosofía y humanidades, requisito para iniciar los estudios de derecho, encontrándose entre sus examinadores el historiador Diego Barros Arana.

En 1872 empezó el estudio de leyes. Se dice que él estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, pero esto no es del todo exacto. En esta época todavía la Universidad de Chile no tenía funciones docentes, sino que sólo otorgaba el grado de Licenciado en Derecho. Las clases y exámenes se daban en el Instituto Nacional o en escuelas privadas. Seguramente Prat rendía sólo los exámenes y estudiaba por su cuenta, a bordo de la Esmeralda y en las pocas horas que le dejaba el resto de sus funciones en la Armada.

               En 1875 inició la práctica de para abogado en un estudio jurídico de Valparaíso, requisito previo para obtener el título. Defendió al Ingeniero Ricardo Owen, acusado de desobediencia, y después a Luis Uribe Orrego, acusado de desacato y desobediencia a sus superiores.

               En julio de 1876, aprobó las últimas asignaturas.

Para titularse el joven marino elaboró una tesis de grado sobre el tema “Observaciones a la ley electoral vigente”, en la que defiende el secreto del voto y propicia perfeccionamientos a su contenido para que cumpa su fin de “ser garantía eficaz de que el resultado de las urnas sea la fiel expresión de la voluntad nacional. Su examen de licenciatura versó sobre la referida tesis además de una cédula que fue sorteada y que consistió en derecho romano. Con la tesis y el examen de grado, le fue conferido el grado de Licenciado en Ciencias Jurídicas el 26 de julio de 1876, por un diploma firmado por el Rector de la Universidad de Chile don Ignacio Domeyko.

El título de abogado le fue entregado por la Corte Suprema que en esos años era presidida por el ex Presidente Manuel Montt. Se cuenta que cuando llegó el licenciado a la sesión citada para examinarle y entregarle el título le informaron que se había suspendido, lo que causaba serias dificultades a un marino que no tenía la libertad para volver en cualquier otra ocasión a Santiago. Explicada la situación del postulante a don Manuel Montt, este ordenó que se constituyera la sesión ese mismo día. Al entrar a la sala, un auxiliar de la Corte le pidió que le entregara el sable, y Prat procedió a hacerlo, acatando la tradición de que las armas deben deponerse ante el Derecho. Aprobado el examen, la Corte lo invistió como abogado el 31 de julio de 1876.

Con su título instaló una oficina, junto con Julio Zenteno Barros y Juan Enrique Villegas, la que se ubicaba en el edificio de la Intendencia de Valparaíso. Compatibilizaba así sus funciones como ayudante de la Gobernación Marítima, con el ejercicio de la abogacía, hasta que el estallido de la Guerra en 1879 le llevó a embarcarse hacia el norte donde asumiría el mando de la Esmeralda. Allí lo esperaba la oportunidad de alcanzar la gloria y de llevar a la máxima expresión la consigna de toda su vida: cumplir el deber, amar a Dios, su familia y su país.

Por todo lo anterior, Arturo Prat constituye  el ejemplo de actuar de todo marino, y particularmente de todos los que conforman el Escalafón de Justicia de la Armada, que deben estar orgullosos de que el máximo héroe naval sea abogado.

PATRICIO SCHIAVETTI ROSAS

CN JT

DIRECTOR DE ASOFAR A.G.

Asociación Gremial de Oficiales de la Armada en Retiro - ASOFAR AG
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